dijous, 12 de juny de 2008

ANOREXIA, ¿PATOLOGÍA O SANTIDAD?



POR: Daniela Aparicio
Jornada ACCEP: Qué passa en el cos avui?
7 de Junio, 2008

INTRODUCCIÓN. Anorexia y bulimia constituyen dos paradigmas fundamentales de nuestra modernidad. Por un lado dan cuenta de un acoso y una incitación al consumo y a la bulimización generalizada y por otro, tenemos el intento anoréxico de adelgazar esta aspiración totalitaria denunciando su insuficiencia para la vida del sujeto. Una lucha a muerte contra lo que es vivenciado como una tiranía, de la cual el sujeto necesita salir para asegurar su vida subjetiva.
Las patologías clasicas crecian y se desarrollaban de puertas para adentro, eran dramas intimos, subjetivos y familiares. La anorexia, como sintoma, tiene un caracter revulsivo especial: SALTA A LA VISTA, captura la mirada y como en el prefacio del Perro Andalús corta nuestro ojo. Produce por ende una imagen especial y hace un síntoma en lo social.
El sintoma privado se convierte en un fenómeno social y un daño público, en este recorrido el sujeto queda a veces en suspenso.
Antes de entrar de lleno en el tema enunciado, necesito situar algunas premisas teoricas que fundamentan la relacion entre cuerpo e ideales, para luego poder localizar el cuerpo en su tiempo.
Desde el mito de Narciso sabemos que no hay cuerpo sin imagen. Conocemos asimismo la captura del cuerpo en su reflejo y relacionamos necesariamente cuerpo e imagen. La pasion narcisista da cuenta de una investidura y una idealizacion especial, que para Lacan tiene efectos estructurantes, véase el estadio del espejo y la funcion constituyente de la imagen. El jubilo del bebe indica la aparicion de este yo ideal i(a), que aunque sea identidad ilusoria del yo, unifica los fragmentos en una imagen. Asi se instala el apresamiento de la imagen sobre el cuerpo. Esta operación no sólo es real e imaginaria. Lacan ha insistido diciendo que el cuerpo está en relacion directa con el Otro, que es el “lugar del Otro”. Eso significa que no podemos hablar de un “cuerpo propio”. Cuando la anorexica ayuna, adelgaza el cuerpo materno. El cuerpo llamado propio es ajeno y está alienado siempre al Otro, al significante, y al registro simbólico que le da cuerpo. La naturaleza esta supeditada a la cultura, por ende no hay para nosotros un cuerpo biólogico o natural. Véase Pigmalion, que convierte a la mujer en su obra. El cuerpo funciona sobre la batuta del ideal. Y este ideal no es propio, siempre es ajeno, le viene al sujeto de fuera, del exterior. El cuerpo como lugar del Otro es pulsional y erótico, trasciende al organismo. Este cuerpo no es carne ni se alimenta de pan, lo natural se pierde y eso está connotado por la barra del registro simbolico sobre el sujeto.
La cuestión esencial para mi desarrollo hoy, trata de situar de qué Otro se trata en cada momento de la Historia.
Hay dos tipos de ideales segun el psicoanálisis que intervienen en la constitución ... (para seguir leyendo, pulsar aquí).