dimecres, 20 d’abril del 2011
dilluns, 11 d’abril del 2011
Palabras desde el dolor. José Milmaniene

Manuel Pombo Sánchez, catedrático, autor de -entre otros- el libro "El legado de Sigmund Freud. Una relectura de la Ilustración", creador del foro de los Amigos de Xoroi, falleció el martes 5 de Abril de 2011 en su domicilio de Santiago de Compostela.
MANUEL POMBO SÁNCHEZ
In memoriam
por
José Milmaniene
Cuando leí la palabra dolor en el encabezamiento del correo que me envió Salvador comunicándome la muerte de Manuel tuve una sensación de inmensa soledad, y la vivencia que el mundo se había vuelto un tanto más opaco y gris.
Desconsolado no sabía aquí en la lejana Buenos Aires con quien compartir mi dolor.
Surgieron entonces -frente al enorme vacío de su ausencia- algunas reflexiones que deseo transmitir como forma de gratitud a su figura y como homenaje a su memoria.
Este hombre nos ha demostrado que se puede explorar tanto el suburbio del alma con el psicoanálisis, como gozar del alma del suburbio a través de las letras del tango; que se puede ser creyente laico de un templo del Saber tal como la librería Xoroi; que se puede ser habitante de Buenos Aires como de Barcelona; que se puede ser un hijo ejemplar a la vez que un maestro paternal ajeno a cualquier “pedagogía libertaria”; que se puede atesorar una gran erudición y conservar a la vez la capacidad de asombro y la humildad del discípulo; que se puede abrazar sin dogmatismo las causas justas ; que se puede haber leído todos los libros y seguir buscando con la pasión de bibliófilo el libro que siempre falta; que se puede ser generoso sin cálculo narcisista alguno; que las causas nobles merecen la devoción y la entrega sin límite de la cual sólo son capaces los hombres justos; que la rigurosidad intelectual no excluye la sensibilidad poética.
Desde que me enteré de su muerte el sentimiento de gratitud hacia Manuel no me abandona: le agradezco haber podido comprobar que existen hombres que evidencian la infrecuente conjunción de la lucidez intelectual y la sensibilidad poética.
Manuel Pombo Sánchez fue un hombre que vivió con pasión sus convicciones y que “herido por la letra”, supo celebrar la vida, amar los libros, honrar a sus padres, cultivar sus amistades y sostener sin claudicaciones éticas el valor del Saber.
Pocas semanas antes de morir había comenzado a recopilar bibliografía sobre la “deuda” para escribir un trabajo psicoanalítico. No ha podido ser: todos los que lo admiramos y queremos habremos de honrar esa deuda que nos compromete a retomar su legado y continuar en la senda de una vida ejemplar.