dilluns, 11 d’abril de 2011

Palabras desde el dolor. José Milmaniene


Manuel Pombo Sánchez, catedrático, autor de -entre otros- el libro "El legado de Sigmund Freud. Una relectura de la Ilustración", creador del foro de los Amigos de Xoroi, falleció el martes 5 de Abril de 2011 en su domicilio de Santiago de Compostela.


MANUEL POMBO SÁNCHEZ

In memoriam


por

José Milmaniene


Cuando leí la palabra dolor en el encabezamiento del correo que me envió Salvador comunicándome la muerte de Manuel tuve una sensación de inmensa soledad, y la vivencia que el mundo se había vuelto un tanto más opaco y gris.

Desconsolado no sabía aquí en la lejana Buenos Aires con quien compartir mi dolor.

Surgieron entonces -frente al enorme vacío de su ausencia- algunas reflexiones que deseo transmitir como forma de gratitud a su figura y como homenaje a su memoria.

Este hombre nos ha demostrado que se puede explorar tanto el suburbio del alma con el psicoanálisis, como gozar del alma del suburbio a través de las letras del tango; que se puede ser creyente laico de un templo del Saber tal como la librería Xoroi; que se puede ser habitante de Buenos Aires como de Barcelona; que se puede ser un hijo ejemplar a la vez que un maestro paternal ajeno a cualquier “pedagogía libertaria”; que se puede atesorar una gran erudición y conservar a la vez la capacidad de asombro y la humildad del discípulo; que se puede abrazar sin dogmatismo las causas justas ; que se puede haber leído todos los libros y seguir buscando con la pasión de bibliófilo el libro que siempre falta; que se puede ser generoso sin cálculo narcisista alguno; que las causas nobles merecen la devoción y la entrega sin límite de la cual sólo son capaces los hombres justos; que la rigurosidad intelectual no excluye la sensibilidad poética.

Desde que me enteré de su muerte el sentimiento de gratitud hacia Manuel no me abandona: le agradezco haber podido comprobar que existen hombres que evidencian la infrecuente conjunción de la lucidez intelectual y la sensibilidad poética.

Manuel Pombo Sánchez fue un hombre que vivió con pasión sus convicciones y que “herido por la letra”, supo celebrar la vida, amar los libros, honrar a sus padres, cultivar sus amistades y sostener sin claudicaciones éticas el valor del Saber.

Pocas semanas antes de morir había comenzado a recopilar bibliografía sobre la “deuda” para escribir un trabajo psicoanalítico. No ha podido ser: todos los que lo admiramos y queremos habremos de honrar esa deuda que nos compromete a retomar su legado y continuar en la senda de una vida ejemplar.

7 comentaris:

Dante Bertini ha dit...

Lamentable pérdida.
Busqué en la red más información sobre este hombre ya desaparecido -sus datos personales, una mínima biografía- sin encontrar nada, salvo sus libros.
¿Podrían informar un poco más para los que, como yo, no lo conocían?

GRACIAS

Salvador Foraster ha dit...

Querido Dante, Manuel Pombo fue, para mí, un profesor de Filosofía de Santiago de Compostela que un buen día del año 1998 me telefoneó para preguntarme si le podíamos suministrar libros para su tesis doctoral sobre Freud y la Ilustración. Él encargaría algunos títulos y yo le sugeriría otros que creyera que podrían serle útiles. Y esta relación cliente/librero se convirtió en "el inicio de una gran amistad". Luego vinieron sus visitas a Barcelona, su participación en las celebraciones de los 25 y 30 años de Xoroi. Una verdadera amistad surgida del nexo común del amor por la literatura y los libros.

De su curriculum:
Licenciado en Filosofía y Psicología por la Universidad de Santiago de Compostela.
Doctor en Filosofía sobresaliente Cum Laude por la misma Universidad. Catedrático de Filosofía en el Instituto de Bachillerato de Sar (Santiago de Compostela). Autor de libros y artículos sobre Freud y la filosofía.

El texto de Milmaniene, más allá de curriculums, lo define bastante bien.

Dante Bertini ha dit...

Su foto y lo que de él se dice me parecen suficiente currículum, pero quise saber más. Podría haberlo conocido en la presentación del libro y no lo hice. Lo siento.
Gracias por contestar(me), Salvador.
Un abrazo

Vicent ha dit...

Quizá su último trabajo fue dar la vida por los que le iniciaron en el camino de la vida, su último libro, la deuda, inconcluso, da testimonio de ello. Un hombre cuyo último libro se llame así dice mucho.


Un saludo.

Viky Rodríguez Rodríguez ha dit...

Manolo Pombo fue para mi padre y para mi un gran amigo con el que compartiamos muchas cosas: el gusto por los libros,los tangos,la conversación amistosa,la música,las ausencias de seres queridos (mi hermano Javier,que murió hace 4 años,fue su compañero y amigo desde que juntos empezaron en Santiago la cerrera de Filosofía) y muchas otras cosas.
El día 2 de Abril estuvo en nuestra casa en Pontevedra para compartir con nosotros su alegría por haber estado en Buenos Aires y Barcelona, nos trajo dos libros de Milmamiene dedicados para mi padre y las canciones de Carlos Gardel, estuvimos viendo juntos la gran cantidad de fotos que hizo en estos dos viajes y cuando marchó quedamos en vernos a partir del lune 25 de Abril, aquí en Pontevedra,donde desde hace muchos años se celebra una semana de Filosofía que organiza el"Aula Castelao". No puedo describir con palabras lo que sentimos al enterarnos de su muerte porque para nosotros era más que un amigo,una persona excepcional en todos los aspectos,cariñoso,detallista,gran conversador,humilde y generoso.Milmaniene en su comentario lo define perfectamente.Sencillamente estamos desolados y si me he permitido hacer este comentario aquí es para compartir esta pena tan grande que tenemos con José Milmaniene y Salvador Foraster a los que conocimos en las charlas con Manolo. Viky y Eladio Rodríguez.

Pilar ha dit...

Manuel Pombo será siempre para mi, el chico más alto que conocì en mi infancia, el de la voz más profunda, el estudiante de filosofìa que ganaba premios de poesìa. El ùnico chico con melena con el que mi madre me dejaba comer patatas fritas porque lo adoraba. El hermano hippy de su gemelo Antonio.Mi primer profesor de filosofìa en bachillerato, una de las personas más nobles que he tenido la suerte de conocer y cientos demomentos y acnédotas que reviviré al recordarle.
Pilar Martìnez Pereira.

bengala ha dit...

Yo sí conocí a Manuel Pombo Sánchez. No me extraña que Google no encuentre gran cosa sobre él. Y es que Manuel está donde Google no llega.
Mi amigo del alma está en la música, en la poesía, en el canto de los pájaros, en los colores, en la alegría, Manuel está en el llanto, en los dolores, en la dulzura, en una sonrisa, en una mirada siempre sabia, siempre lúcida... Manuel Pombo está en la vida y más allá de ella, también.

Desde Copenhague, desde el más profundo dolor y con la dulzura inmensa de su recuerdo,

Patricia Moraga